Desde sus orígenes en 1968, la Familia Internacional —movimiento al que antes se denominaba «Los Niños o Hijos de Dios»— ha tenido una historia muy comentada, salpicada de interesantes sucesos. Nuestros integrantes han recorrido el mundo difundiendo el mensaje del Evangelio por medio de impresos, canciones y producciones audiovisuales. La Familia Internacional se ha sobrepuesto a los retos que ha supuesto establecer una hermandad mundial cristiana de comunidades cooperativas autónomas y dedicarse al mismo tiempo a atender a los necesitados mediante el asesoramiento personal, seminarios, labores de ayuda humanitaria y la difusión del mensaje del amor de Dios.
Los orígenes de la Familia Internacional se remontan a 1968, en Huntington Beach, California. Fue ahí donde nuestro fundador, David Brandt Berg (1919-1994), también conocido como «Padre David», acompañado de su esposa y sus hijos adolescentes, dio inicio a un ministerio entre los jóvenes de la contracultura de los años 60, que se congregaban en dicha ciudad balnearia. Al entablar una relación personal con Dios a través de Jesucristo, muchos de ellos experimentaron un cambio radical. (Si desea leer algunos de los escritos de David Brandt Berg, conocidos como las Cartas de MO, haga clic acá.)
A raíz de ello, muchos decidieron consagrarse al servicio de Dios y el prójimo. A fines de 1969, cuando el grupo tenía cerca de 100 miembros, los medios de comunicación lo apodaron: «los Hijos de Dios». En 1972 ya existían 130 comunidades de miembros a plena dedicación repartidas por todo el mundo. A principios de 1978, el movimiento los Niños de Dios fue sometido a una reorganización y comenzó a llamarse La Familia.
A lo largo de su historia, La Familia Internacional sufrió muchas transformaciones, necesarias para establecerse como una organización mundial. En 1995 la Familia adoptó unos estatutos que codificaban las creencias, derechos y deberes de los integrantes plenamente consagrados al movimiento. Dentro de esa estructura se concede a cada integrante la autonomía para conducirse de acuerdo a sus propias decisiones e iniciativa.
Nuestro movimiento se ha caracterizado por las actividades misioneras y humanitarias que lleva a cabo en todo el planeta. Hasta la fecha los integrantes de la Familia han comunicado el mensaje del Evangelio a más de 298 millones de personas, y más de 35 millones han rezado con nuestros misioneros para recibir el amor y la salvación que ofrece Dios. Durante los últimos 42 años La Familia Internacional ha distribuido más de 1100 millones de ejemplares de impresos del Evangelio en más de 61 idiomas, más de 2,2 millones de videos y 12,8 millones de casetes, discos compactos y DVD en más de 20 idiomas.