Por un mundo mejor
El objetivo primordial de la Familia Internacional es mejorar la calidad de vida de la gente comunicándole el vivificante mensaje de amor, esperanza y salvación contenido en las Sagradas Escrituras. Tenemos el convencimiento de que el amor de Dios --aplicado de manera práctica a nuestra vida cotidiana-- es la solución a muchos de los problemas que aquejan a la sociedad, aun en el complejo y acelerado mundo en el que vivimos hoy en día. Consideramos que al transmitir la esperanza y la instrucción contenidas en las palabras de la Biblia, podemos construir un mundo mejor y transformarlo corazón por corazón.
A lo largo y ancho del planeta, los integrantes de la Familia prestan asistencia a los necesitados. Eso se logra de múltiples maneras: mediante sesiones de asesoramiento personal; seminarios sobre el estrés y la administración del tiempo; seminarios para padres y educadores; programas de ayuda física y anímica a los ancianos, los enfermos y los menos privilegiados; la rehabilitación de toxicómanos; orientación en cárceles y correccionales; labores humanitarias, tareas de socorrismo y campamentos de refugiados, y actuaciones benéficas para los desfavorecidos de diversos países. Nuestros afiliados suelen aunar esfuerzos con organizaciones humanitarias —tanto internacionales como regionales— a fin de repartir alimentos y provisiones y ofrecer consuelo, ayuda y aliento a personas que se encuentran en situaciones de apuro o que sufren privaciones.