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Empatía

Empatía

La Familia Internacional

Definición: Participación afectiva, y por lo común emotiva, de un sujeto en una realidad ajena; comprensión íntima, que nos permite entender totalmente los móviles o sentimientos de una persona. Es la cualidad que nos permite «meternos en la piel de otra persona», con lo que llegamos a sentir lo mismo que ella.

Debemos ponernos en el lugar de los demás.

  • Job 2:11,13 [Al darse cuenta de que a Job le había sobrevenido una calamidad y sufría lo indecible, sus amigos fueron considerados y lo acompañaron durante varios días sin entablar conversación.] Tres amigos de Job […], luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron […] para condolerse de él y para consolarle. 13 Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.
  • Jonás 4:10,11 [El Señor castigó al profeta Jonás por su falta de empatía por el pueblo de Nínive. Dios lo había enviado a dicha ciudad para profetizar su destrucción inmediata, pero se arrepintió cuando los nivivitas abandonaron su impiedad al escuchar la profecía de Jonás. Este reclamó a Dios que hubiera tenido misericordia de ellos cuando él había predicho su destrucción.] Dijo el Señor: […] 11 ¿Y no tendré Yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?
  • Mateo 7:12 Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. [V. también Lucas 6:31.]
  • Mateo 22:39b Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
  • Romanos 12:15 Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.
  • 1 Corintios 12:25,26 Los miembros [del cuerpo de creyentes] todos se preocupen los unos por los otros. 26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. [V. también los versículos 20-27.]
  • Filipenses 2:2-4 Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. 3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
  • Hebreos 13:3 Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo. [Es decir, debemos ponernos en el lugar de ellos y hacer de cuenta que somos nosotros los que sufrimos].
  • 1 Pedro 3:8 Sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables.

No basta con sentir lástima. ¡La compasión debe movernos a actuar!

  • Lucas 10:33,34 Un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él [un hombre abandonado a la vera del camino víctima de un asalto], y viéndole, fue movido a misericordia; 34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. [V. también los versículos 30-37.]
  • Santiago 2:15-17 Si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? 17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
  • 1 Juan 3:16-18 En esto hemos conocido el amor, en que Él [Jesús] puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? 18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

Dios se apiada de nosotros; es compasivo y conoce nuestras limitaciones y necesidades.

  • Salmo 103:13,14 Como el padre se compadece de los hijos, se compadece el Señor de los que le temen. 14 Porque Él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo.
  • Salmo 139:1-4 Oh Señor, Tú me has examinado y conocido. 2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. 3 Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. 4 Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Señor, Tú la sabes toda.
  • Isaías 49:15,16 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, Yo nunca me olvidaré de ti. 16 He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de Mí están siempre tus muros.
  • Isaías 63:9 En toda angustia de ellos Él [Jesús, el Salvador] fue angustiado, y el ángel de Su faz los salvó; en Su amor y en Su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad.
  • Mateo 6:32b Vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
  • Hebreos 4:15 No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

Jesús nos enseña con Su ejemplo de amor a identificarnos con los demás.

  • Isaías 53:4 Ciertamente llevó nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
  • Mateo 9:36 Al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
  • Mateo 8:16,17 Cuando llegó la noche, trajeron a Él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; 17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
  • Mateo 14:14 Saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.
  • Marcos 1:41 [Jesús sana al leproso:] Teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.
  • Marcos 8:2 Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer.
  • Juan 11:33-35 [Marta y María rogaron a Jesús que resucitara a su hermano Lázaro.] Jesús entonces, al verla llorando [a María], y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, 34 y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve. 35 Jesús lloró. [Luego Jesús rezó, y Lázaro, que llevaba cuatro días muerto, resucitó milagrosamente.]
  • 2 Corintios 8:9 Ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con Su pobreza fueseis enriquecidos.