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La sexualidad

Estimamos que Dios creó y dispuso la sexualidad humana, y por tanto la consideramos parte natural de la vida. Según el relato bíblico Dios dijo al primer hombre y la primera mujer «fructificad y multiplicaos; llenad la tierra» (Génesis 1:28). «Vio Dios todo lo que había hecho —incluidos el primer hombre y la primera mujer al igual que sus cuerpos y su sexualidad—, y he aquí que era bueno en gran manera» (Génesis 1:31).

Es nuestra convicción que las relaciones heterosexuales, practicadas tal como Dios las dispuso, entre personas adultas y de mutuo consentimiento, son una maravilla pura y natural de la creación de Dios, y admisibles conforme a la Escritura.

  • Génesis 1:26-28, 2:18-25; Tito 1:15; Romanos 13:10; Gálatas 5:22-23

Referencias Bíblicas

Génesis 1:26–28 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Génesis 2:18–25 Y dijo el Señor Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. El Señor Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces el Señor Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que el Señor Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.

Tito 1:15 Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.

Romanos 13:10 El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

Gálatas 5:22–23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

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