- La eficacia de la oración
- El Señor deja que mucho dependa de nosotros, de nuestro interés y oraciones. Si solamente clamamos a medias, obtendremos media respuesta. En cambio, si clamamos con todo el corazón, nos da una respuesta clara y de todo corazón. Cuanto más intensa sea la oración, más nítido será el reflejo.